sábado, 16 de junio de 2007

Brea

«Es bien conocido todo el trabajo de Broodthaers que desarrolla un proyecto "museístico", su conocido Museo de las Aguilas -del que, justamente, su trabajo cinematográfico constituye una "sección". Podemos poner en relación ese trabajo con el de otros artistas -como el pequeño museo portátil que constituye la Boite en Valisse de Marcel Duchamp- y también, por supuesto, con el celebrado Museo Imaginario de André Malraux. En todo caso, no se trata en ninguno de esos proyectos de producir un Museo como tal, en el sentido convencional, sino justamente al contrario de abordar la crítica de la institución museística mediante la producción específica -y desarrollada ella misma como obra, como práctica creadora- de dispositivos autónomos de distribución pública del conocimiento artístico, dicho de otra manera: de pequeños museos que en sí mismos constituyen puestas en cuestión de la propia institución museística, pequeños museos que son a la vez antimuseos.

Fue sobre todo Douglas Crimp quien, a través de las sucesivas entregas de su investigación "Sobre las Ruinas del Museo" a lo largo de los años 80, mostró cómo un espíritu de cuestionamiento radical del museo estaba presente y atravesaba las principales corrientes de despliegue de los lenguajes artísticos tanto de las neo como de las postvanguardias, enriqueciendo su desarrollo con los componentes dialécticos de autocuestionamiento inmanente que inscriben esas prácticas en el seno de la tradición de la vanguardia -una tradición que se reconoce justamente por ese espíritu de crítica inmanente.»